Clásicos Del Sur: Lynyrd Skynyrd – “Pronounced ‘Lĕh-‘Nérd ‘Skin-‘Nérd” (1973)

lynyrd-skynyrd-pronounced-leh-nerd-skin-nerdSouthern Rock / Blues

(MCA Records)

 

 

Rebautizamos nuestros “Clásicos Del Género”, aunque solo sea por unas semanas y definiéndolo como “Clásicos Del Sur”, para este pequeño ciclo de 3 volúmenes que daremos a tres discos tan influyentes como generacionales que marcaron época en la doctrina del denominado southern rock.

Tres discos en diferentes épocas, que no son los mejores pero si los más influyentes dentro de su tiempo. Desde su máxima expresión en los 70 con bandas como The Allman Brothers, Creedence Clearwater Revival o Marshall Tucker Band, pasando por los 90 con The Black Crowes, Blind Melon o Dave Matthews y entrando en el nuevo milenio con The Steepwater Band, Drive-By Truckers, Kings Of Leon o Band Of Horses. Algunos de ellos serán nuestros tres protagonistas en las 3 próximas semanas y directamente nos referimos a tres discos en cuestión, de los que inevitablemente, nos iniciamos con el álbum debut de Lynyrd Skynyrd lanzado por MCA Records en el verano de 1973.

Si me dijeran hacer una lista de los 10 mejores debuts que han tenido las bandas a lo largo y ancho de la historia de la música, probablemente el primer álbum de la banda de Jacksonville, estaría en esa lista. Un proyecto fundado a mediados de los 60 con este gran arranque histórico que no llegaría entrada la siguiente década. Sin duda, uno de los grupos más alabados dentro del género en cuestión.

Técnicamente, fueron muy pocos los que pudieron superar uno de los proyectos con una calidad y un estilo incuestionable. Hasta 7 eran los músicos que componían la formación original que dio origen a dos de las obras más grandes que parió la década de los 70 como fueron sus primeros trabajos.

Lynyrd Skynyrd BandHay un eterno dilema entre muchos de sus fieles seguidores a la hora de elegir el preferido entre esos dos primeros discos. Como tantos, considero este “Pronounced ‘Lĕh-‘Nérd ‘Skin-‘Nérd” como el verdadero de su vasta discografía, ya que la originalidad y el factor sorpresa habitan en él. Pero si hubiera que sacar más razones de peso para encumbrar un disco como este, no tenemos más que mirar el tracklist que contiene, sus mejores directos siempre viene comandados por los temas de este primer álbum.

Tres imponentes guitarristas (por aquellos tiempos casi que una verdadera exhibición) como eran el gran Allen Collins, el eterno Gary Rossington, y Ed King, quién también compartía las funciones al bajo con Leon Wilkeson. Todo copado por la inolvidable voz de Ronnie Van Zant y un pedazo de batería como fue Bob Burns. El ambicioso proyecto de Florida no estuvo exento a la hora de cambios de formación que hubieran en la banda durante la segunda mitad de los 60 y que entre tantas idas y venidas, la formación original que compuso esta ópera prima de la banda, es la citada arriba.

El año 1973 quedaría marcado como una de las partes claves de la década musical que compuso los 70. “The Dark Side Of The Moon” de Pink Floyd, “Houses Of The Holy” de Led Zeppelin o “Quadrophenia” de The Who, catapultaban la escena musical dentro del viejo continente, mientras que al otro lado del Atlántico, en esa península del sudeste estadounidense, Lynyrd Skynyrd le daba un nuevo énfasis al género rock de aquellos tiempos.

En aquel verano del 73, ese grupo de grandes músicos venidos de Jacksonville que dejaron sus estudios por creer que valían para aportar grandes momentos para la historia del rock. Esos, que ensayaban en el garaje de Ronnie Van Zant, faltando a las clases porque su amor por la música lo superaba. Esos, que hasta llegar al nombre definitivo de la banda usaron, tiempo atrás, innumerables seudónimos diferentes para cada uno de sus conciertos. Esos mismos que tuvieron las agallas para telonear a los por aquel entonces The Allman Joys (The Allman Brothers) versionando sus propias canciones. Los que fueron discriminados en su colegio por sus prendas y pelos largos. Aquellos que tenían un profesor cascarrabias llamado Leonard Skinner, decidieron cambiarle las vocales al nombre de este tutor por la “Y”, y crear algo que a la postre, sería legendario.

Lynyrd Skynyrd aportó aquellos sonidos del sur, inspirados en fuertes guitarreos que mecían la música de The Allman Brothers, combinado con un gran sentido del blues de la época y todas esas baladas e himnos que aporto un disco como “Pronounced ‘Lĕh-‘Nérd ‘Skin-‘Nérd” al movimiento sureño. Se podría decir que los Skynyrd supuso la descendencia tanto de The Allman Brothers como de Creedence Clearwater Revival. Una década como los 70, era la que se atribuía al género del rock más definido y talentoso, cuando la música empezaba a escribirse con letras de oro y el paso del tiempo siempre jugaría su favor.

Los riffs de guitarra country nos colocan al instante a las costumbres sureñas del estado norteamericano en la inicial “I Ain’t The One”. Una voz como la de Ronnie Van Zant, tan juguetona como contagiosa, marca el paso de un bajo que se encuentra en constante movimiento mientras los solos de los dos guitarristas hacen parecer un tema tan improvisado como ensayado. Ni mucho menos, es la canción más estelar del disco pero si es la que te mete de lleno en la dinámica que traerá el propio álbum. La bella “Tuesday’s Gone”, que tiempo más adelante sería versionada por varias bandas importantes, deja una de las partes más enigmáticas e inolvidables en la música de los Skynyrd. Simplemente es cerrar los ojos y dejarte llevar cantando sus coros. Con “Gimme Three Steps” o “Mississippi Kid” se levanta el espíritu más rocanrolero, canciones más adictivas que con el paso del tiempo, sobre todo en la primera, se convertirían en clásicos de sus directos.

lynyrd-skynyrd-live-bandLos momentos culminantes de este álbum llegan de la mano de dos grandes temas. La primera a destacar es “Simple Man”, la balada por excelencia de la banda que canta a los cuatro vientos con un Ronnie Van Zant en estado de gracia, reclamando entre letras viscerales unos versos llenos de sinceridad y confianza. Pocas veces en la discografía de la banda, se vio un tema tan claro y directo en sus estrofas. El otro tema sería “Free Bird”, no sólo es uno de las canciones más importantes de los 70, sino que con el tiempo se convirtió en todo un icono del rock sureño. Después de unos primeros cuatro minutos más propios de una canción de cuna, sus poseídos guitarristas se desmelenan en sus 5 minutos finales, con un gran Allen Collins que nos deja uno de los mejores y más largos solos de la historia del rock.

Después de muchos infortunios con discográficas que no veían con buenos ojos su estilo, quién iba a decir que un productor reconocido como Al Kooper tomaría el mando al frente de un puñado de músicos del campesino sur y ayudar a convertir esta epopeya musical como es reconocida en los días presentes. “Pronounced ‘Lĕh-‘Nérd ‘Skin-‘Nérd” envió toda esa oleada de emociones a través de sus 8 canciones, luchando para no quedar eclipsados con titanes de la especie como eran Pink Floyd, The Rolling Stones o los mencionados The Who.

Como anécdota dejo que hasta pasados casi 15 años, no se llevó el más que merecido platino, pero dejando los premios a un lado, no se puede negar la contribución que tuvo este álbum para la escena musical retro. Estos siete muchachos tomaron su música más picante y lo mezclaron con el mejor rock’n’roll. La virtud de todo un país y la emotividad que traía siempre el género blues. Tantas combinaciones que te hacen vivir una experiencia única para este trabajo. Pocas bandas tienen tantas anécdotas para contar como Lynyrd Skynyrd, algunas más buenas y otras más infortunadas o tristes. Su calidad no fue la misma que su suerte, pero gracias a comienzos como este y un trabajo como “Pronounced ‘Lĕh-‘Nérd ‘Skin-‘Nérd”, son hoy en día, toda una leyenda del rock en particular y de la historia musical.

 

 

 

 

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