Clásicos Del Género; Monster Magnet – “Dopes To Infinity” (1995)

Space Rock / Stoner

(A&M Records)

 

El cierre de la primeria trilogía original de Monster Magnet era un disco que se me antojaba desde hace algunos viernes compartir como mejor recuerdo para nuestros “Clásicos Del Género”. La imposibilidad de poder escribir algo en la tarde de los dos últimos viernes también me ha valido para darle unas últimas vueltas necesarias a un disco insaciable en sus repetidas escuchas. Hoy toca vivir del recuerdo para la época dorada de una banda que tampoco ha dejado de lado una discografía magnífica desde sus inicios a finales de los 80, hasta el presente. Nos metemos en la piel de su tercer trabajo “Dopes To Infinity”…

Justo en la medianía de los 90, subidos al carro de A&M Records y bajo la dura faena de superar un predecesor como “Superjudge” (reseña aquí), los Wyndorf, Calandra, Kleiman y Mundell, repetirían alineación para construir la magia galáctica de “Dopes To Infinity”.

Lo que unos 3 años después conformaría con el no menos bueno “Powertrip”, el gran legado de esta banda se esconde en toda la década de los 90, dejando un auténtico monólogo como tetralogía sensacional para entender la importancia de Monster Magnet dentro del gremio del stoner rock.

Supongo que la faceta más arrolladora de esta banda se implanta en “Dopes To Infinity”, a eso hay que agregarle ese ascenso que llevaban enchufadísimos en sus dos discos anteriores, completando así posiblemente la que muchos consideran como la gran genialidad del combo neoyorquino.

La desconexión de la realidad mundana es su único propósito y es que pocos discos como este consiguen evadirte de lo que hay ahí fuera y penetrar hasta el núcleo del mismo como un auténtico agujero de gusano.

Para el recuerdo quedan épicas como la rítmica pegadiza que nos lleva a través del espacio en “Negasonic Teenage Warhead”, con videoclip incluido de un director como Gore Verbinski que se haría famoso en la meca de Hollywood posteriormente con cintas como “The Ring” o la saga inicial de “Piratas Del Caribe”. La profunda inmersión pesada de “Look To Your Orb For The Warning”, la fascinante marca instrumental de “Ego, The Living Planet” o esos minutos mayúsculos que definen la grandeza de esta banda desplegando sus alas en temas como “Third Alternative”.

Esto por una cara que no deja de tener esa tendencia raga entre la psicodelia y los teclados de “All Friends And Kingdom Come” o “Dead Christmas”, canciones para poner de manifiesto la larga exploración de esta banda y esa voz enigmática de Wyndorf. La cara B del mismo puede llevarnos desde la meteórica “I Control, I Fly”, la explosión en los tiempos de otra instrumental como es “Theme from “Masterburner”” o ese cierre con “Vertigo” y unos Monster Magnet creando auténticas arquitecturas del espacio exterior con bucles demenciales.

En la esencia de este disco quedan su propia suciedad emulando a los iconos del punk de los 70, para lo que yo considero una nueva evolución por aquel entonces del space rock instaurado por Hawkwind. Todos los elementos juegan un papel indispensable, no solo su parte más narcótica, es esa psicodelia estupefaciente presentada en la ciencia ficción de serie B que el propio Verbinsky definiría con el single del álbum, la que acaba completando un disco que propiamente habla por sí solo y que sin duda, se convierte en el más atrayente de toda su discografía.

 

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