“Ethereal Waters” se adentra en el espíritu más onírico de Jesus The Snake

En el inicio de esta programación de miércoles, toca fundirnos en ese sueño portugués bañado en melodías cautivadoras y el viaje sideral que prometen Jesus The Snake con su nuevo “Ethereal Waters”.
Es su vuelta y el final de un vacío de prácticamente 7 años tras un mayúsculo “Black Acid, Pink Rain” (reseña aquí) presentado poco antes del bloqueo planetario.
El quinteto está de regreso con esa fórmula mágica entre los páramos del progresivo y la psicodelia, con la elegancia como marca referente en un set de nuevas canciones en la que los pasajes instrumentales, nos da una vista hacía ese rock espacial suyo, dónde los 70 desde su marco multicolor y progresivo es una punta, y los 80 en su juego de teclas es la otra.
Dentro de este equilibrio se expande la naturaleza instrumental y creativa de un álbum como “Ethereal Waters”, contemplando un marco maravilloso y visionario al mismo tiempo. Su expansión produce esa catarsis onírica bajo esa orquestación de capas instrumentales construyéndose una sobre otra.
Siendo el segundo registro larga duración de los portugueses, la dirección tomada en el nuevo “Ethereal Waters” es más ambiental. Un ejercicio mucho más alejado de los patrones heavy psych, adentrándose en el lado más experimental de una banda acurrucada en esos segmentos de largos desarrollos abiertos a un rock progresivo demasiado caracterizado por su carácter burbujeante y sus planos atmosféricos.
Temas como “Rituals/Mornings Of Liquid Soul” definen esa caracterización de Jesus The Snake dentro de su nueva propuesta, creando una nueva dimensión atmosférica dónde las rítmicas son prácticamente inexistentes, y ese aire caleidoscópico toma posesión a través de las conductas del sintetizador y los arreglos de guitarra. Dicha mecánica, se muestra burbujeante en muchos tramos del álbum con ejemplos como los de “Cult” o la propia canción principal.
La profundización de Jesus The Snake en su nueva aventura es un hecho, es en ese hipnotismo dónde destaca un álbum de enorme calado abierto a la larga introspección que aquí se proyecta. “Ethereal Waters” muestra la fiabilidad en las diversas funciones del quinteto, pero ante todo parte como esa declaración del combo en esta carta abierta por el rock progresivo de los 70 desde su vertiente más seductora.

