“Worm War III”, el áspero sabor en la crudeza de Lizzard Wizzard

Mi primera toma de contacto ocurrió en el 2017 con un cruento “Total War Power Bastard” (reseña aquí). Con un nombre así, te puedes hacer una idea de hasta donde se abren las extremidades de este proyecto dominante de la australiana Brisbane, y cuando creía que les había perdido la pista, en las últimas semanas me entero de su regreso con un nuevo registro.
¿Qué se ha hecho esperar? Sin ninguna duda, ¿que no han perdido comba? Ni lo más mínimo y un trabajo como “Worm Warm III”, está para atestiguar el áspero sabor de la crudeza del sludge/doom.
Fundados desde el 2013 y dentro de la programación de un miércoles sofocante para columpiarnos sobre las vertientes más densas, abismales y pesadas, abrimos fuego con este tercer registro de los australianos lanzado el pasado mes de Marzo.
Casi una década para esperar un nuevo recurso pero joder, la espera ha valido la pena hasta el último segundo. Ante nosotros se levanta uno de los imperios sonoros más bestias que posiblemente escuches en este 2026. Lizzard Wizzard es una banda movida por ese lodazal que a veces se acerca a los estrechos recovecos del death metal, o incluso que por su cubierta exterior parezca propia de una banda de la manada grindcore.
Lo cierto es que sus influencias con formaciones como Weedeater o Bongzilla están ahí de alguna manera, y dentro de una atmosfera espeluznante su construcción de ideas deja un asedio en toda regla dentro de esa base nihilista.
Mención aparte para que esa oda a la destrucción sonora tenga la producción más adecuada por parte de Mark Perry y Brendan Aulden desde los estudios de Black Blood Audio de Brisbane.
Interiorizando en el mismo, “Worm War III” ejerce una autoridad suprema si buscas ese asedio feroz y con algo de innovación en sus líneas añadiendo elementos como los de “Gorgon Ramsay” o “Parramatta Speedway”. Dentro de su cenagal es propio ver ese análisis exploratorio de Lizzard Wizzard, y en sus muchas direcciones encontrar residuos de los primeros Conan o la carnicería que puede darnos los High on Fire más primitivos en temas como “Just Piss” o “Mantis Khan”.
Dentro de un apocalipsis destructivo, servimos un plato de auténtica brutalidad para disfrutar de esta salvajada creada por Lizzard Wizzard. Toda una apisonadora, creadora de paisajes dantescos y llenos de brutalidad para entender que el sludge tiene aquí uno de los ejemplos más descomunales dentro de los extremos que aquí se manifiestan.

