Sunn O))) – “S/T” (2026)

Drone / Doom / Experimental
Implorando dentro de los vestigios sonoros más pesados y ambientales, una referencia de un estilo como el drone, y prácticamente siendo padres del mismo, la experimental formación de Seattle celebra 30 vueltas a nuestro Dios Sol, con esta homónima obra estrenada bajo un sello icónico como es Sub Pop Records.
La ocasión merece la pena, y ver de vuelta a Sunn O))) con su décima entrega dentro de una carrera que ha tenido un parón de 7 años en los últimos tiempos, desde la doble entrega de 2019 con “Life Metal” y “Kannon”, su regreso marca un punto candente dentro de este mercado primaveral.
Tanto Stephen O’Malley como Greg Anderson, vuelven a enfundarse en esa piel propia de una colisión entre planetas, en el que en su penetración más profunda, el estruendo sonoro que aquí se arrastra, deja esa característica e insondable penetración ambiental en la música de los norteamericanos.
El dinamismo surgió desde lo más recóndito de los bosques de Washington, dónde se instauraron esas corrientes enigmáticas presentadas en esta homónima obra cargada de esa retro-alimentación, zumbando como el peculiar rugido mecánico de Sunn O))). Fácil de identificarla cierto, inclasificable en un estilo del que ellos son sus principales progenitores y entre sus muchas transformaciones las dos Gibson de O’Malley y Anderson es todo lo que necesitas, más allá de cualquier otro instrumento para adentrarse en la profunda y espesa ciénaga que es Sunn O))).
La monotonía y la estridencia viajan de la mano en su música, dibujando una especie de lienzo apocalíptico y oscuro, que se levantan como edificaciones sonoras en los 6 largos actos que recorre “Sunn O)))”.
No seré yo el que me aventure a destripar su nuevo álbum, ya que no necesita descripción alguna. En este templo del riff la naturaleza introspectiva es su legado, y el dominio de ambos músicos nos llevan a una nueva evolución como otra clase maestra dirigida a los límites del sonido pesado.
Son una banda única en su especie y cada proceso entre sus muchas elaboraciones supone una nueva purgación para purificarnos. Benditos 30 años que nos han dejado estas moles, disfruten de su nuevo espectáculo.

