“Ready For The Grave” expande el doom de la vieja escuela de Early Moods

Nos lanzamos a por la resaca dejada del pasado viernes, el mayor de los últimos meses con una carga de novedades que nos dejan hasta 8 por presentar en estos últimos días del mes de Septiembre.
Con una sorpresa que florecerá el próximo miércoles, lo nuevo de los angelinos Early Moods se posiciona primero al frente de estas reseñas a descubrir en las próximas 96 horas. Para ello que mejor que vivir de esta tercera etapa que vive un proyecto realmente joven en su existencia como Early Moods, auténtica materia para devotos de la vieja escuela del doom y sus estrechos lazos con las tendencias al NWOBHM.
Así es, tratamos con la tercera entrega de su discografía, que según comenta la propia banda, también es su versión más pulida. Atrás queda ese homónimo estreno del año 2022 con el que se iniciaron, dentro de ese equilibrio singular entre lo pesado y lo hipnótico.
Poco a poco el sonido de Early Moods ha ido añadiendo elementos a su paleta de sonido y que mejor que un productor como Toshi Kasai para orquestar la producción de este nuevo “Ready For The Grave” con una denominación del pasado que es puro oro en su escucha. También es verdad que el paso de la banda por diferentes rutas y festivales, les ha dado la valía y mayor experiencia de compartir escenario con formaciones del calibre como High On Fire, Candlemass, Pentagram, Coven, Lucifer, Pagan Altar. De todas ellas puedes coger pedacitos cualquiera y construir un rompecabezas como mayor escaparate al doom/heavy metal del underground para llevarlo a todo un escaparate como es “Ready For The Grave”.
Digamos que el disco recoge todas las semillas de la banda formalizada hasta la fecha. Como tiempo de recoger tal cosecha, Early Moods acentúa esos riffs con pura veteranía, rezumando auténtica nostalgia por la vieja guardia, las armonías te llevan a cualquiera de esos enclaves míticos de esas bandas mencionadas, y moviéndonos entre pilares del doom, los angelinos se doctoran con la distorsión ajustada pero bajo esa intensidad que crea 7 auténticos himnos al nuevo álbum.
De todos ellos se podrían destacar muchos, y ciñéndome a ese último párrafo un buque insignia como su canción principal, así abre el baile. Con cierta tendencia al proto metal de la primera oleada de los 70, pero con ese encanto británico al heavy metal que aterrizó a finales de aquella década. “Inquisition” por su parte refleja esas vibraciones clásicas y el groove perfecto dirigido por su propia sección rítmica.
Posiblemente, y con permiso de un temón como es “Ashes Of The Damned” hay que recalcar que “Ready For The Grave” es un disco que va de más a menos pero no deja de mostrar las muchas caras que puede ofrecer Early Moods. Bajo esa mecánica clásica, pero destacando mayormente su debut y en comparativa con su segundo y anterior trabajo, el nuevo álbum maneja mejor los tiempos y lo hace todo mucho más cohesivo. El resultado final crea distinciones en sus muchos matices, y siendo toda una meca al doom de la vieja escuela, los fans de la misma encontrarán una divinidad en lo nuevo de la banda, creando un disco que como he dicho anteriormente, no solo ha creado un conjunto de himnos, sino que en sus muchos versos pegadizos, es dónde también los angelinos tienen el tiempo suficiente para experimentar en su marca más expansiva.
Web Oficial Riding Easy Records

