Clásicos Del Género: Funkadelic – “Maggot Brain” (1971)

Funkadelic - Maggot Brain

Psychedelic Rock / Soul / Funk

(Westbound Records)

 

Conocido en un principio como The Parliaments fue el tiempo y los diversos problemas de propiedad del autor con su primer sello discográfico el que los acabaría bautizando como Funkadelic. Una de las bandas, sino la mejor, más poderosas del rock negro.

No se sorprendan cuando les digan que Funkadelic se les puede comparar perfectamente con cualquier peso pesado de la década de los 70. Su fusión a géneros de la época como fueron el funk, soul o rock orientados a una vertiente más psicodélica, dieron sus frutos en esos primeros trabajos que tuvo esta banda norteamericana con un supuesto destacado entre ellos, “Maggot Brain”.

Fue su tercer disco de estudio desprendiendo su música afroamericana y en el que en “Maggot Brain” brilla más que nunca con la suficiente carga para que muchos lo idolatren como el mejor de su discografía. Tiempo más adelante esta formación negra indagaría más en los sonidos electrónicos llevados más a un estilo de música disco para aquellos años.

Las fuertes influencias que tenían Funkadelic por personajes como el maestro Hendrix o Sly Stone cimentaron los orígenes de la banda con un mayor énfasis en esas tres primeras obras de su discografía. Sus directos en esos primeros años de los 70 eran todo un prodigio, un escenario poblado de almas musicales entre las que estaban los cantantes originales de The Parliaments, Clinton, Ray Davis y Clarence “Fuzzy” Haskins, guitarristas como Eddie Hazel o Tawl Ross, el bajista Billy Nelson, la batería de Tiki Fulwood y finalmente el teclista Bernie Worrel. Hasta 8 mentes maestras de la música soul que siempre contaba con colaboraciones de lujo como podían ser Calvin Simon o Grady Thomas. Todo un elenco de genialidades a la música de la comunidad negra de los 70.

Un bombazo disfrutable surgido en los orígenes de una década que cambiaría el curso de la historia de la música rock. Olvídense de los Hendrix, James Brown o MC5, nada igual se había escuchado hasta entonces. La misma “Maggot Brain” abre el álbum a través de sus 10 minutos hipnóticos con un protagonista esencial: la guitarra del fallecido Hazel. Un álbum que fusiona muchas ideas musicales. Hazel es el alma que dibuja una guitarra que parezca desprenderse allí mismo a través de su inmenso blues inicial que gotea de emocione. Fue grabado en una sola sesión, de hecho, cuentan las tantas anécdotas que rodean este disco que en la grabación del mismo el propio guitarrista recibió la fatídica noticia de la muerte repentina de su padre, acto seguido lo primero que se le ocurrió fue entrar a la sala de estudio y empezar a tocar la guitarra sumido en la tristeza. ¿El resultado? “Maggot Brain”.

Funkadelic Band

La otra parte meritoria de este disco recae sobre Clinton, él es la fuerza creativa que hay detrás de todo “Maggot Brain”. En temas como “Can You Get To That” o “You And Your Folks, Me And My Folks” dejan una versión más optimista escondiendóse bajo ese burbujeo funk plagado de grandes y numerosas voces. Entonces se empieza a dejar ver la piel de la que se viste todo este trabajo, un álbum que influiría notablemente en diferentes géneros (soul, funk, rock, jazz…) en los años venideros.

El mencionado guitarrista se vuelve a poner el traje de superhéroe para lucirse una vez más en “Super Stupid”. Quién dice un traje de superhéroe puede decir uno de Jimmy Page. Abrasador tema caracterizado de ese gran riff central convirtiéndola en algo inolvidable gracias al virtuoso solo que se marca. Otra de las facetas esenciales en la plaga de talentos de Funkadelic es la aportación de Bernie Worrel al teclado, suyo es el momento llamado “Hit It And Quit It”, toda una demostración talentosa capaz de ser escuchada desde el espacio exterior.

“Maggot Brain” es un disco para elevar al olimpo de la música negra, un trabajo que alardear de él se convierte en algo cotidiano, llenarlo de adjetivos en una fiel costumbre y soltarte un final como ese “Wars Of Armageddon” de pura rítmica pegadiza hacen desatar los infiernos de Funkadelic. Incluso saltarán para muchos a la memoria del aquel “Revolution 9” de The Beatles. La percusión latina se mueve en constantes cambios, guitarras, efectos electrónicos y algunos cantos a la libertad. Toda una genialidad a la habilidad musical de la mítica banda echando el cierre de esta manera a un clásico de mucho peso.

El tercer disco de Funkadelic es un trabajo para la recomendación de un público musical en general. Nada de géneros de por medio ya que ninguno sobresale en todo el LP. Tan emocional por momentos como capaz de crear un orgasmo auditivo. Otra obra de los grandes 70 que muchas bandas envidiarían por no tener la creatividad que tenía esta formación. Su estilo es innegable ya que la música jamás sonaría igual otra vez.

 

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