“Low Cost & High Grasa”, éxtasis cósmico en lo nuevo de Iglesia Atómica

Siempre he dicho que la veteranía es un grado y en el caso de Iglesia Atómica la mejor empresa para desplegar ese heavy psych, con un itinerario constante, llevado a su largo recorrido desde inicios de los 90, hasta los días del presente.
En una discografía floreciente por ese carácter jammero, dónde las tendencias de Earthless, la “Experience” de Hendrix y las muchas descargas proyectadas al stoner rock y el space rock es la naturaleza avivada en su contorno, cada nueva entrega de los puertorriqueños es una garantía a disfrutar.
“Low Cost & High Grasa” es su nuevo título. Un manifiesto de 7 actos de agilidad instrumental y libre espontaneidad en sus tantas jam sessions. A partir de aquí entra en juego la creatividad para mantener al oyente en vilo durante todo su trayecto y hacer de la música de Iglesia Atómica toda una fiesta para volar.
Acudimos al rescate de este álbum lanzado a principios de mayo y en la bandeja de entrada de nuestra habitación desde hace algunas semanas. A nuestro amigo en la distancia, el señor “Chito”, le pedimos disculpas por el retraso ya que intento llevar un orden entre tanta montaña rusa de discos a presentar y coleccionar en nuestras profundas repisas de la habitación.
No hay ninguna duda a la hora de decir que Iglesia Atómica es una de nuestras bandas favoritas, pero escuchar el nuevo “Low Cost & High Grasa”, es ponerte en esa piel de Fu Manchu con temas como “Dopper”, descargando todo el músculo de los caribeños, llevarnos por ese éxtasis cósmico que es la frenética “Cambrian Explosion”, o el galope hendrixiano de tintes blues en su apertura y canción principal.
La jugabilidad de ideas como mejor arma en las composiciones de Iglesia Atómica, material altamente recomendable y dónde no hay nada prescindible. El fango se revuelve con “Mandrake”, un tema que marca esa notoriedad en la sección rítmica y la coraza de un señor riff extendido al abismo musical, con ese espíritu dominador en el in crescendo que lleva a su explosión final.
La parte final del álbum es una verdadera gozada y también dónde salta sorpresas como esa rítmica venenosa de un tema como «The Magnificent Beast”. El blues se hace pesado, contagioso y el apoyo de los teclados le da ese aire tradicional que nos leva entre un puente entre los 70 y los 90, pero con la distorsión como mejor pasajera. “20.000” es un bonus track incluido en la edición digital de “Low Cost & High Grasa”. Presentado en esta casa en su día (ver aquí), la resultante de ese alineamiento de astros en los primeros compases y la entrada de un riff mayúsculo que solo es el inicio de entrar de vuelta a su velocidad de crucero y ese manual de operaciones que dan tanto juego en el serpenteo de la banda entre sus desarrollos.
“Low Cost & High Grasa” es la señal perfecta como para lanzar un disco de este calado en pleno martes. La importancia de esta semana en cuanto a lanzamientos y dar carpetazo por todo lo alto al primer semestre del 2026, lo inicia un disco de altos vuelos a disfrutar.
Directo a los mejores discos instrumentales del 2026, Iglesia Atómica vuelve bajo ese carácter triunfante en su largo abanico de creaciones heavy psych. La respuesta inmediata de la psicodelia pesada y sus muchas conexiones tiene el espejo en este power trío asumiendo ese papel de mejor tormenta caribeña con la que deleitarnos.
La épica llama a las puertas de la banda en uno de sus mejores discos hasta la fecha. Que no pare este ascenso…

