Slift – “Fantasia” (2026)

Heavy Psych / Space Rock
(Sub Pop)
Con una antesala perfecta como es la llegada de Travo, conectamos bajo el cosmos creativo de los franceses Slift, siguiendo por esa tendencia heavy psych de constelaciones eternas y universales para este power trío francés que durante el 2020 se hizo un nombre por todo el planeta gracias a un titán llegado de las estrellas como fue “Ummon” (reseña aquí).
Una obra maestra lo suficiente como para llamar la atención de un sello histórico como Sub Pop. A partir de ahí llegaría la experimentación de un disco sucedáneo como “Ilion” (reseña aquí), dónde los músicos de Toulouse se expandirían entre esas jam sessions de alucine, dándole algo más de oscuridad a su entramado de ideas.
La llegada de “Fantasía” advertía a las masas de ser un trabajo más directo, una obra de ingeniería que partiría previamente de las ideas directas de su guitarrista Jean Fossat y que el pasado viernes fue el plato estrella dentro de los muchos lanzamientos acaecidos.
Como DISCO DE LA SEMANA, Slift se columpia en el disco perfecto que puede balancearse sobre sus últimas dos obras ilustrativas dentro de su nuevo “Fantasía”. Una nueva propuesta conceptual para alzar la materia viviente de estos franceses, llevando los desarrollos algo más recortados para la ocasión en un trabajo mucho más directo.
Esto no quita que el ecosistema sonoro de Slift siga siendo enriquecedor, de arrolladoras texturas que nos empujen al vacío abismal del universo para viajar a la deriva entre nebulosas y turbulencias varias. La intensidad de la banda es posiblemente el apellido del nuevo “Fantasia”.

Una lírica apoyada por las letras del autor argentino Jorge Luis Borges nos devuelve a la magia más reconocida de los Slift más cercanos a la órbita de “Ummon”.
Debo reconocer que algunos de los momentos del nuevo “Fantasia” impactan como asteroides en mi cabeza de la misma manera que lo hizo “Ummon” hace seis años atrás. Las atmosferas creadas aquí tienen un protagonismo mucho más denso que “Ilion”, más agresivo diría yo y eso que los sintetizadores crean un papel importante en tramos como los de la apertura con la canción principal y ese puente con “Corrupted Sky”. Aquí ya somos conscientes que estamos metidos de lleno en la aventura espacial de Slift, que rápidamente nos acondicionan a su hábitat con su naturaleza de ciencia ficción y llegando así a la caótica inquietud de “The Village”, dotada de sus muchos crecimientos y conectando con la también poderosa “A Storm Of Wings”. Toda esa corriente proto punk es auténtica materia viviente de Slift, unos alquimistas de sus muchas edificaciones creando un space rock de alucine y vértigo con “Orbius Tertius”, quién sumándose a los elementos tribales de “Waiting Man”, nos emplazan a un final de álbum bajo esas líneas sinuosas que serpentean en “Days Of Executions”, o la épica constructiva de su cierre con “Secret Mirror”. La clausura se baña de una oleada de sintetizadores para su cierre llegando al desconcierto exquisito para éxtasis del oyente.
“Fantasía” se desmarca de su última aventura más experimental de Slift y vuelve a crear otra puerta contigua que nos lleva a la misma utopía indicada en el mismo título de este álbum. En otras palabras, Slift vuelven por la puerta grande, haciendo mucho más ruido y creando otro cráter en su impresionante discografía dejando esa eterna pregunta de que será su próximo movimiento y hasta dónde nos llevará para la ocasión.
Un disco mucho más cohesivo para exhibir ese manjar de creaciones adoptadas por una de las bandas más en forma dentro del viejo continente.

