Sonidos Del Ayer; Rainbows Are Free – “Believers In Medicine” (2010)

Heavy Psych / Proto Metal
(Guestroom Records)
Los viernes para mostrarlo, pero los fines de semana para perpetuar mis horas de senderismo y muchos pateos por la orografía de mi isla bajo la compañía de una buena banda sonora y el recuerdo de muchos clásicos. Este es el combustible que vitamina jornadas de cierre de semana dónde nuestras secciones más nostálgicas dan paso a los trabajos que han hecho historias, tendencias pioneras de antaño, o simplemente esos arranques de proyecto que en muchos casos, una sección como “Sonidos Del Ayer”, viene para recordarnos su grandeza.
De estos conjuntos nos quedamos con este último y retrocedemos más de 15 años atrás para ver como abría los ojos un proyecto como Rainbows Are Free y este “Believers In Medicine” con el que se estrenaron en su día.
Hoy en día, los músicos de Oklahoma ostentan 5 trabajos de estudios, todos ellos posteriores a ese homónimo EP del 2008. Justamente dos años después y siendo uno de los madrugadores del 2010, “Believers In Medicine” se estrenaba bajo el formato larga duración, bajo una materia vivificante entre el proto metal de la vieja escuela y ese heavy psych como mejor despegue. La fusión deja una estela de rock’n’roll tan infernal como pesado, orquestado por ese gigante de más de 2 metros llamado Brandon Kistler.

El sello Guestroom Records se encargó de las primeras ediciones físicas de “Believers In Medicine”, implorando en ese trote heavy blues con ciertas dosis de ocultismo y tendencias Black Sabbath en pistas como “Come” o la estupenda “Are You Dead”.
Queda claro que ese matiz ácido se esparce por todo el contenido del álbum, y con esta carga, la avalancha no deja títere con cabeza con un ritual de grandes riffs y una sección rítmica a la altura de las circunstancias.
Es en ese énfasis de la banda por tener esa conducta más macarra y rocanrolera la que hacen de “Believers In Medicine” un disco de alto voltaje y sobre todo de culto para la industria underground norteamericana.
Contiene todos los ingredientes básicos de un disco de este calado, sus guitarras ácidas cargado de todos esos elementos, un fuzz omnipresente y esa fuerte influencia por el rock de los 70 como motor principal. La presencia en la teatralidad de Brandon, crea una música surrealista desde sus muchos prismas, dónde esa distorsión desborda por los cuatro costados con facturas y solos vertiginosos.
El ocultismo más extravagante se abría paso a principios de 2010 con la irrupción en la escena internacional de Rainbows Are Free. Poseídos en todo momento por esa presencia Black Sabbath y la legión de formaciones proto metal, ese seductor blues y el rock’n’roll de efectos lisérgicos se instauran en un primer trabajo para el recuerdo.
Digno de ponerlo en bucle durante todo el fin de semana…

