Clásicos Del Género: Blue Öyster Cult – “Secret Treaties” (1974)

blue-oyster-cult-secret-treatiesProto Metal / Hard Rock

(Columbia Records)

 

Volvemos a los jardines de los 70, dónde todo florecía en forma de enormes discos, muchos desapercibidos por aquellos tiempos, y en el presente, fuentes de inspiración para tantos. Para esta ocasión, en nuestros “Clásicos Del Género”, lo haremos hablando de otra de las tantas bandas que se encontraban bajo ese mismo paraguas de lluvia pionera, destripando una de sus grandes obras maestras, “Secret Treaties”.

Para muchos, el tercer trabajo de Blue Öyster Cult, está considerada como su gran obra maestra, o por lo menos la primera de ellas en llegar, porque si hay algo que nos les falta a estos músicos de Nueva York, es una soberana discografía cubierta de gloria con grandes lanzamientos que harían mella en la historia del género.

Como otro de los tantos evolucionarios más del heavy metal, la hazaña de los neoyorquinos desde el otro lado del Atlántico nada tiene que envidiar a la larga prole de bandas británicas que hacían historia viva para el rock, teniendo un mayor reconocimiento por aquellos tiempos, e incluso, con el paso de las décadas siendo más influyentes y galardonadas.

La tropa comandada por el ilustre y gran Buck Dharma, tendría su culmen con “Secret Treaties”, la confirmación de un secreto a gritos como escondían los no menos buenos “Tyranny And Mutation” y su homónimo debut, lanzados en 1973 y 1972 respectivamente.

Cinco años les bastaron a los de Long Island para fabricar su primer vástago, y a partir de aquí, la trilogía maravillosa que los acompañaría en su primera etapa, les convertiría en otro de los inmortales del heavy metal. Incluso algunos medios a mediados de los 70, vieron en este “Secret Treaties” como el mejor disco de rock de todos los tiempos, ¿qué se puede decir ante algo así?… Supongo que el plasmarte un titular tan grande en medio de una oleada de prodigios como fue en esa década setentera, hacen de estos Blue Öyster Cult unos tipos de lo más especiales.

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Empezando por esa famosa ilustración en el artwork de Ron Lesser, haciendo referencia a aquellas golondrinas alemanas que bombardearon en la Segunda Guerra Mundial con el apodo de Schwalbe, pero el nombre real de su modelo era el Messerschmitt Me 262. Los norteamericanos aquí le guardan su pequeño papel protagonista en el álbum con la marchosa “ME 262”, una inyección de keroseno al son de las alarmas de evacuación que avistan la llegada de estos genios. Unos tipos dinámicos como “Telepaths Flaming”, o siniestros como “Subhuman”.

Todo esto evidentemente a grosso modo, ni muchos menos son las destacadas de un disco imprescindible desde principio a fin. Por culpa de proezas como “Career Of Evil” con esa mágica ejecución a las guitarras que tiene su alma gemela en “Harvester Of Eyes”, mucho más oscura y malvada. Ambas contiene ese hechizo interior que resulta magia de la buena por parte de Blue Öyster Cult, abandonando las imborrables melodías de un notable predecesor como fue “Tyranny And Mutation”, para llevarnos a su lado más directo, pero a su vez, su versión más completa en toda su existencia. Desde la mística de “Telepaths Flaming”, hasta esa mencionada “ME 262”, en la línea de los mejores Purple.

Incluso en lo que se refiere al grado compositivo, es dónde Blue Öyster Cult y sobre todo este “Secret Treaties” se desmarca de sus más inmediatos perseguidores, subiendo un peldaño más y llevándonos hacía cánticos mucho más surrealistas, lo que con el tiempo se convertiría en todo un emblema para la banda. Ejemplos los tienen en su principio y en su fin con “Career Of Evil” y “Astronomy”, ambas con la soberbia colaboración en las letras de Patti Smith, poetisa y una de las mujeres más influyentes del mundo del rock en su historia.

“Secret Treaties” supuso el coronamiento de Blue Öyster Cult ante una primera trilogía que solo los más grandes son capaces de conseguir, y únicamente a la altura del mismo esfuerzo que emplearon los músicos a la hora de fabricarlo bajo una precisión prácticamente milimétrica. Una afinación  al mayor desarrollo de su dinamismo en lo que en mi humilde opinión considero un trabajo que roza la perfección en cuanto a su composición y ejecución.

 

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