Crónica Arrrggh!!! + Maud The Moth + Astroabel (Fun House Music, Madrid)

Cartel Maud The Moth + Arrrggh! + Astroabel

 

 

Constancia. Si el diccionario de la RAE fuera ilustrado y justo con la verdad, debajo de esa palabra solamente podría aparecer un nombre: Alex Nooirax. Porque son ocho años de sacrificio económico, de tiempo del que seguramente no dispone y de dejar de lado muchas cosas personales por sacar adelante su pasión: la música. Por encima de las miles de trabas que se ha debido encontrar por el camino, las luchas con bandas, salas, otros promotores, etc, para no solamente programar conciertos, sino crear un sello discográfico independiente en el que ir publicando o ayudar a distribuir físicamente el trabajo de bandas noveles. Porque además eso es lo que le mueve, más allá de haber podido poner su granito de arena en traer a grupos internacionales también, el hecho de apoyar desde sus comienzos a grupos que estaban empezando y que, convencido de su calidad, han recorrido juntos el camino desde el local cutre de ensayo hasta los escenarios de las salas. Porque lo hace a pesar de que la respuesta del público madrileño sea lamentable en buena parte de esas ocasiones y se sobrepone a esos reveses y sigue adelante parece que cada vez con más fuerza por seguir hacia adelante sin mirar atrás. Constancia, perseverancia y ganas de luchar por lo que uno defiende. Cuánto les queda a muchos autoproclamados gurús de la escena musical madrileña por llegarle siquiera a la suela de los zapatos a Alex. Y cuanto te admiramos los que hemos podido disfrutar de tus propuestas a lo largo de estos años: unas mejores y otras peores, por supuesto, que nada en estos años ha sido un camino de rosas y tampoco es oro todo lo que reluce (natural, por otra parte). Y le conozco personalmente desde hace apenas tres semanas, que nadie piense que esto es una proclama en defensa de un amigo íntimo. Nada más lejos de la realidad. Es una simple reivindicación del papel que ha jugado Alex y su alter ego Nooirax en la difusión de las nuevas bandas. Porque las hay y muchas, y la mayor parte de ellas con una calidad que no tiene nada que envidiar a lo que nos viene de fuera. Pero amigo, hay que implicarse y buscar ese talento. Y para eso no vale cualquiera. Como bien dijo Amaya, vocalista de ese enorme proyecto que es Maud The Moth, en una de las pausas de su concierto: “¿qué sería de la escena musical madrileña sin Alex?”. Ya te respondo yo, Amaya: el vacío absoluto. Alex, de mayor quiero ser como tú.

Por si hubiera hecho poco por el asunto ya, en un giro de tuerca más y con el espíritu intacto de “Hasta el infinito y más allá”, se decidió a lanzarse a una piscina sin agua para celebrar durante dos semanas sus ocho años en el mundillo con todo tipo de actividades y conciertos, bien gratuitos bien a precios irrisorios, y como de costumbre la respuesta ante semejantes quebraderos de cabeza no fue la que se merece. Astroabel Live_optSería tremendamente injusto que no lograra algo grande algún día, pero si eso no ocurre, sabes que al estilo Astérix, siempre habrá un pequeño grupo de rebeldes en una esquinita de Madrid que te estaremos infinitamente agradecidos por todo lo que nos has aportado. Me encantaría haber podido asistir a unos cuantos más de los eventos programados para la celebración de estos ocho años al pie del cañón, pero motivos de fuerza mayor solamente me permitieron acudir a las últimas citas de la misma. Así que sin más dilación, vamos a por la primera de ellas: esa extraña mezcla a priori que parecía el trío de bandas que actuaban en el Fun House y que sin embargo, a posteriori, resultó ser una noche de lo más productiva (al menos para un servidor).

Empezaba la cosa de manera peculiar, con la actuación en solitario de Abel Guzmán, vocalista de la banda Astrobahn, pero que en esta ocasión hacía acto de presencia solamente con su voz y su guitarra en formato acústico, decidiendo bautizarse para la ocasión como Astroabel, juego de palabras que no creo sea necesario explicar a estas alturas de la película. Siempre he pensado que no hay nada más difícil que presentarte ante un público solamente con una guitarra acústica y tus cuerdas vocales. Y más siendo el encargado de abrir la velada y ante una escasa audiencia. Hay que tenerlos bien gordos para siquiera atreverse al asunto. Pues gracias que Abel los tuvo, porque después de sus cuarenta y cinco minutos de actuación tengo que decir que no creo que me convenciera solamente a mí, sino a la mayor parte de los que allí nos encontrábamos. Desnudo (figuradamente), nos ofreció un repertorio en el que se mezclaron casi a partes iguales, temas de su propia banda Astrobahn con versiones de sus bandas favoritas (dos de ellas de los desaparecidos ya Sunny Day Real State). Si bien pudiera pensarse que la situación no era la más idónea, salió más que bien parado, porque desde luego, después de lo visto y oído, a uno se le queda el cuerpo con ganas de escuchar esos temas con una banda detrás apoyándolos y creando todo tipo de “ruiditos”, como el propio Abel mencionó en tono jocoso en más de una ocasión. Una voz espectacular, la verdad sea dicha, y un ambiente de intimidad y comunión entre los presentes que flotaba en el ambiente. La prueba más evidente es el respeto absoluto y la práctica ausencia de ruido ni conversaciones durante su actuación, respetando al artista que se sube a unas tablas y que por desgracia cada vez es menos frecuente en los conciertos, que ya parecen más acontecimientos sociales en los que hay que estar y sacarse cuatro mil fotos para demostrarlo en las redes sociales que ámbitos en los que descubrir nuevos talentos. Ganas  me dejó de descubrir a Astrobahn como banda completa, porque siendo sinceros no los conozco en absoluto, pero desde luego que como Astroabel, el aperitivo fue más que provechoso.

Llegaba a continuación el momento que subjetivamente más me interesaba de la noche, poder ver por primera vez a Maud The Moth. Hacía apenas unos días que había tenido la ocasión de ver a Amaya López Carromero con otro de sus proyectos, Falloch, en el marco del festival londinense Doom Over London, pero no era lo mismo, primero porque a nivel puramente personal es un proyecto que me atrae menos y porque todo sea dicho, su concierto allí fue un poco “que sí que no”, lastrado además por problemas técnicos. Sin embargo, y a pesar de que esos mismos problemas se repitieron esta vez durante el primer tema en el que no había forma humana de que sonara el violín, la actuación en formato de trío con batería y el susodicho violín de esta noche me pareció simplemente sublime. Los dos álbumes de Maud The Moth son extraordinarios, dos apuestas por lo diferente y el inconformismo con lo habitual, plagados de enormes momentos de magia que se trasladaron de excelente manera al escenario del Fun House. Sin ánimo alguno de despreciar a sus dos compañeros de batalla, es más que obvio que Amaya es la protagonista del asunto. ¡¡¡Y vaya protagonista!!! Repasando sus dos discos, aunque centrándose obviamente en su último “The Inner Wastelands”, nos ofrecieron unos cincuenta minutos de maravillosa interpretación musical para cualquiera que tenga un mínimo de amplitud de oído en cuanto a música se refiere.

Podías cerrar los ojos y trasladarte a paisajes de todo tipo según el momento de la canción, desde el desierto más árido a los helados páramos de Islandia o cualquier país escandinavo. Todo ello de las manos de un piano excelsamente utilizado y una voz de esas que te acongoja, te agarra y no te suelta. Por ocasiones no sabía si estaba en el Fun House o en la vecina Clamores, sala referente del jazz en Madrid. Porque la música de Maud The Moth circula por muchos territorios sonoros y por todos ellos lo hace bien. Sentí en ocasiones la presencia en el escenario de un referente muy personal de lo que es una voz femenina y que desconozco si lo será también de Amaya y que no es otra que Anneke van Giersbergen (ex-vocalista de The Gathering) y que continúa con una carrera en solitario plagada de enormes canciones y actuaciones en vivo. IMG_6433_optMaud The Moth es sin duda un proyecto personal e intransferible, un caso raro dentro del panorama musical español, acostumbrado a moverse por distintos derroteros y en ocasiones por limitarse a copiar lo que viene de fuera sin más. No es éste el caso y sería una pena que quedara en nada por falta de atención al mismo. Desde este pequeño rincón exclamo a grito pelao que nadie pierda la ocasión de echarle al menos una escucha a esta banda. Es más que probable que descubra algo que ni en sus mejores sueños pensaba encontrar. Muy grande lo de Amaya & Company.

Cerraban una noche plagada de diversidad musical los noveles (en cuanto a formación como tal, no a experiencia y calidad) Arrrggh!!!, que presentaban su primer disco “Sanscuisiphonia” en este concierto y que salía a la venta justo al día siguiente, aunque estaba disponible ya la noche del concierto para los asistentes al mismo. Antes de que empezara la velada y charlando con Alex le reconocí mi absoluta ignorancia al respecto de esta banda, pero los datos que me facilitó sobre ellos me disiparon cualquier duda. Efectivamente, tras su actuación corroboré todo lo bueno que me había dicho. Amantes del post-rock, alternativo instrumental o la psicodelia, no vayáis a buscar nuevas bandas del estilo más allá de los Pirineos. La respuesta a vuestra búsqueda la tenéis aquí al lado. Con un nombre tan peculiar como lo son también los temas que conforman esta primera entrega desgranando si no completa, casi en su totalidad, los que todavía permanecíamos en Fun House (menos de los que estábamos al principio seguramente provocado por el importante retraso que sufrieron las actuaciones y el hecho de ser víspera de un día laborable) disfrutamos como enanos de una propuesta que simplemente con decir que encabeza el ex-bajista de los extintos Sou Edipo ya debería llamar la atención del gran público. Si bandas como Toundra o Jardín de la Croix están alcanzando el nivel de reconocimiento que se merecen, no debería ocurrirles menos que eso a este fantástico cuarteto que creo sorprendió a propios y extraños. Disco de adquisición imprescindible para todos los amantes y seguidores de los géneros o las bandas anteriormente mencionadas, porque además su edición está currada al máximo y es un placer para los oídos y la vista.

Da gusto que las bandas no solo se preocupen de hacer música de alto copete sino que además la presenten en formatos originales y cuidados hasta el último detalle. Solamente eso ya denota el interés por lo que hacen. Y así, con una actuación soberbia de Arrrggh!!! concluyó de forma brillante la penúltima jornada de las festividades del octavo aniversario de Nooirax. Aún faltaba un postre más que suculento, pero eso es harina de otro costal o más bien objeto de otra reseña que en breve podrán ustedes disfrutar (o sufrir, según el caso) en su pantalla amiga de La Habitación 235.

 

Videos Astroabel;

 

 

 

 

 

Vídeos Maud The Moth;

 

 

 

 

 

 

 

Vídeos Arrrggh!;

 

 

 

 

 

 

 

Crónica: Jorge Iván Delgado López

Fotos: Alex Nooirax

Vídeos: Jorge Iván Delgado López

Promotoras: Nooirax Producciones

Sala: Fun House Music Bar

Fecha: 14-04-2016

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