Vuelta fugaz de Hostal Handshake con el nuevo EP, “Megiddo”

Llegados a estas alturas de viernes, toca adentrarnos en el desierto por su veteranía, por el lado más emergente, por lugares señalados para el género como el subsuelo de Grecia, por su fervor, por la experimentación que siempre nos lleva transitar por la pampa arenosa, por meternos de lleno en el surrealismo del stoner empírico.
Para ello, calentamos motores con una pequeña antesala a nuestros “Clásicos Del Género”, y lo hacemos con los músicos de Hostal Handshake, quiénes como buenos madrugadores, nos dejaron un brillante ejercicio de su categoría el pasado mes de Enero con “Stone Oracle” (reseña aquí).
Claro, estos tipos se han pegado dos décadas en sacar nuevo material de estudio, razón demás para explicarlo en un largo, escabroso pero fascinante “Stone Oracle” repleto de canciones, y ahora rematar la faena con un estupendo EP como es “Megiddo”.
Que no sabemos si son canciones sobrantes de su último trabajo (han tenido todo el tiempo del mundo para fabricar un buen puñado), pero que desde luego nos vuelven a llenar de ese fuzz pegajoso para hacernos bailar en nuestro trance desde lo más profundo del desierto.
Tal y como dicen ellos, desde el Levante español atraviesan todo el Mediterráneo con esa carga de fuzz presentada como el mejor acelerador de partículas en “Euphrates Zero Hour”. Poco a poco, el power trío ateniense se viene arriba hasta entrar en acción con el primero acto oficial bajo la seña de “False Flag Operation”. A partir de aquí, entra la mecánica de Hostal Handshake, optando no solo por la definición de un riff extasiado de la máxima distorsión, su inclinación por la ambientación en la irrupción de los sintetizadores y ese groove masivo, son los atenuantes de vivir de esta oleada al desert rock por parte de Hostal Handshake.
El último acto se aguarda sus mejores vibraciones con “Persepolis”. Siete minutos en los que Hostal Handshake entra en barrena penetrando nuevamente en las vertientes instrumentales y dando rienda suelta a esa creatividad y sus muchos constantes cambios cíclicos, haciendo de esta banda un auténtica gozada para escuchar.
Una formación del presente a tener en cuenta, un dominio de sus funciones con un claro vehículo conductor que tiene esa denominación de origen. Estos perros viejos del desierto saben hilar muy fino dentro del stoner y el desierto que aquí dibujan.
Si disfrutaste de “Stone Oracle”, Hostal Handshake te deja una bendita resaca para que siga la fiesta con el nuevo “Megiddo”, haciendo de este laborioso 2026 para ellos, una vuelta por todo lo alto.

