Ecos De Sabbath; Graveyard – «S/T» (2007)

 

 

El 2007 trajo buenos platos para servirlos a diferentes consumidores. De ese mismo año asistimos al nacimiento de bandas de la talla de Horn Of The Rhino, Radio Moscow o Kongh, con sendos e inolvidables trallazos por debut. Si fijamos la vista en los últimos mencionados, tendríamos que ir hasta el norte de Europa y seguramente no con la misma pegada e intensidad pero si con la misma energía y talento que bien marcan las muchas bandas del país escandinavo. Hoy también hablaremos del nacimiento de otro de esos proyectos creados en el mismo país y en el mismo año.

Muchos los reconocen por su “Hisingen Blues”, posiblemente la obra maestra de estos Graveyard, otros a lo mejor prefieren la sutileza desprendida en sus últimas dos obras; “Lights Out”, “Innocence & Decadence” o «Peace», pero antes de todo esto hubo un debut, un primer disco que sirvió como medida de choque para que un género como el revival empezará a crecer cada vez más y más, entrados en el nuevo milenio y créanme cuando les digo que Graveyard es uno de esos portadores.

Justo un año antes al lanzamiento de este trabajo homónimo se fundaba Graveyard y desde entonces los suecos han tenido un rápido desarrollo llevado con muchos éxitos en la consecución de sus siguientes trabajos. Todas las influencias de los setenta que os podáis imaginar están plasmadas en la música de estos artífices. Hacemos especial mención en esta caracterizada sección a la influencia de Black Sabbath pasando por Cream, Blue Cheer, UFO o Robin Trower. Esto se hace palpable durante sus primeras 4 canciones llevando ese duro rock psicodélico como base y floreciendo con todo un abanico de sonidos abiertos desde mediados de los 60 para acabar justo una década después.

Piezas como “Submarine Blues” es una visita al reinado de los eternos Sabbath, mientras que otras canciones como “As The Years Pass By The Hours” reflejan un espíritu musical mucho más puro. “Satan’s Finest” incorpora todo lo escuchado anteriormente y la verdad que cierran el álbum de una manera inigualable.

Verdaderamente las influencias más notables son fáciles de identificar, Graveyard logran crear esas armonías distintas, recogidas en una atmósfera totalmente vintage. Este es su buque insignia, puedes escuchar miles de banda, pero poner solo 5 segundos de cualquiera de sus canciones rápidamente vas a saber de dónde provienen sus melodías más oscuras. Piezas creadas con un alto grado de técnica instrumental en una primera parte de disco, y ese enfoque en el tercio final, presentando un segundo acto con unos Graveyard totalmente entregados, mucho más profundos y memorables.

El homónimo debut de los suecos, sentó un precedente dentro de la comunidad psicodélica que no llegó a ser reconocida hasta años después. Habrán muchos que su primer contacto con Graveyard vino con «Hisingen Blues» y a partir de aquí fueron marcha atrás para descubrir de dónde surgió su heroica. También habrán otros tantos que a día de hoy ni siquiera hayan escuchado los orígenes de este cuarteto musical que con cada disco lanzado siguen dejando la sensación del mejor y cálido rock psicodélico, en cualquiera de sus posiciones. Te puede gustar más o menos, pero no se puede negar que la discografía de estos tipos es de notable para arriba. Hoy, en «Ecos De Sabbath», te invito a conocer su nacimiento.

 

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