Ecos De Sabbath; The Oath – “S/T” (2014)

Proto Metal / Occult
(Rise Above Records)
Sé que últimamente a una sección como “Ecos De Sabbath” no le estoy dando el cariño que se merece. Es verdad que dentro de los podcast del planeta 235 el desaguisado se arregla un poco pero me gustaría tener en cierta manera esa línea continuista por los verdaderos clásicos de los 70 que siguieron el legado promulgado por las eternas huestes de Birmingham, como clara directriz de esta sección.
Esto no quita que viajemos en el tiempo en las décadas posteriores, o incluso en el caso de hoy, meternos dentro del nuevo milenio con uno de esos discos debut que se reseñaron en su día y que hoy vengo a darle una pequeña restauración al artículo porque el disco realmente lo merece en su recuerdo.
Incluso viajando a través del tiempo, no implica que la grandeza del proto metal y esa fusión doom primitiva y heavy metal de la vieja guardia, se alcen victoriosos en un disco de estreno como fue para el proyecto The Oath.
Con el precinto de Rise Above Records y músicos de la talla de Johanna Sadonis, Linnéa Olson, Simon Bouteloup o Andrew Prestige, conocidos dentro del gremio ocultista, heavy psych tétrico para la ocasión, con el claro potencial de llevar ese espíritu heavy metal de antaño y llevando un itinerario claro que va desde Black Sabbath, pasando por Abigail, Mercyful Fate, Danzig, Cathedral o incluso los primeros Kadavar si vamos a proyectos más recientes.
Hace más de 10 años que reseñe esta criatura de las sombras, pero más allá de llevarlo al recuerdo en este viernes, es su forma de echar de menos algo que realmente prometía y que rápidamente se extinguió. La aportación de Linnéa Olsson en el mástil de 6 cuerdas es una definición al poderío y destreza de la escandinava, impregnado por esas letras oscuras y esa clase maestra en los riffs de la vieja escuela que musicalmente pueden posicionar a “The Oath” entre finales de los 70 y principios de los 80.

Desde el cenagal humeante que proyectan temas como “Night Child” o “Black Rainbow”, magnífica esa sección rítmica, hasta himnos de batalla como la apertura “All Must Die”, la acústica de “In Dream”, o ese canto a la escuela británica de Sabbath en “Leaving Together”.
Evocando al pasado con una producción magnífica del propio batería de Kadavar, Christoph Bartelt, es verdad que tanto él como su compañero Simon Bouteloup al final acabarían decantándose por la historia del mencionado proyecto berlinés, pero entre su homónimo álbum y su posterior “Abra Kadavar”, se unieron a la suma sacerdotisa de Lucifer para crear este homónimo y un único trabajo de The Oath que perdurará entre las leyendas del proto metal del nuevo milenio, como claro caballo ganador de esta sección.

