Crónica Volcano Fest 2 (Jornada II) (Aguere Cultural, Tenerife)

 

 

Apenas sin tiempo de digerir el espectáculo de la primera jornada, y pasando unas 18 horas después, la segunda parte del Volcano Fest en esta nueva edición vivida hace unos días gracias al sueño fabricado por la promotora Planet Caravan para todos aquellos agraciados que allí lo disfrutamos, partía con unas premisas igual de ambiciosas, siendo en este segundo día el cartel algo más extenso.

La suma de una banda más nos dejaba un plantel de hasta 5 actuaciones preparadas para el sábado. Desde primeros instantes se notaba una mayor afluencia de público, algunas caras conocidas, y el relax que siempre propone este día, siempre alejado de la rutina laboral que si vio a más de uno damnificado en la primera jornada.

Con todo preparado, los primeros en saltar sobre las tablas del Aguere fueron los buenos de Causus, y ese aroma desértico que se esparcen en sus composiciones. Posiblemente como una de las esperanzas al stoner canario en la actualidad, serían ellos los que abrirían el combo de este sábado, partiendo como únicos anfitriones en este segundo asalto.

Las canciones de su último y reseñado “Break & Burn” (reseña aquí) y algunas canciones nuevas para un próximo trabajo de estudio en mente de los laguneros, rugían con la fuerza imperiosa que hace del motor de estos Causus. Un V12 de lo más vitaminado, casi que serpenteando por las largas carreteras del Palm Desert y con algunos cambios en su alineación que descubriremos muy pronto en una entrevista exclusiva que le hicimos más tarde.

El espectáculo de este cuarteto quedó muy presente para un servidor ese día, casi que diría de los mejores en ese aspecto con una base sólida que trasmite la misma que cualquier explosión internacional sobre el terreno. El manifiesto de un desert rock de lo más respetable, respetando las directrices establecidas por sus hermanos mayores, te da a entender que por mucha vuelta de este género y sus combinaciones más propias con las vertientes del doom o el sludge, nada como volver al núcleo del mismo para darte cuenta que casi 30 años después, sigue despertando estímulos y las mismas emociones adolescentes. Eso es exactamente vivir un concierto de Causus.

El regimiento de las bandas con el horario fue más rápido a diferencia del día anterior. La organización como siempre estuvo atenta a todo detalle y el amigo Maico (Planet Caravan) siempre al reloj para darles la impronta necesaria para que no se nos echará el tiempo encima.

Con los últimos minutos de Causus sobre el escenario, tuve la oportunidad (que se hizo esperar hasta entonces) de conocer a los músicos de El Altar Del Holocausto, preparando su nueva homilía en el backstage del Aguere y la cordialidad de tener unas palabras con ellos, antes de su asalto al Volcano Fest. Una actuación de esta banda siempre es algo particular, ya que entre esas ondas sísmicas que reclaman las trazas más atmosféricas, la próspera discografía de la banda ha crecido vertiginosamente en los últimos años, y sus espectáculos les han llevado hasta cimas de su carrera como es participar en festivales de alto calibre en el caso de su ejemplo en el Resurrection Fest.

Sobre un humeante escenario, los cuatro componentes saltaban con sus túnicas mediante una atmosfera eclesiástica, su atmosfera en este caso, la que marca las sagradas escrituras de discos como sus últimas ofertas con “Trinidad” (reseña aquí) o su predecesor “-I T-” (reseña aquí). En ambos álbumes se marque la evolución y versión más madura de este cuarteto y su definición en el Volcano Fest estuvo a la altura. Una banda que al fin y al cabo, divulga ese sentimiento por el género, que los mismos componentes te hacen sentirlo de esa manera a base de un recital definido, correoso, pero ante todo, enigmático.

La química entre músicos y público estuvo muy presente y fueron contados los momentos en que alguno de ellos daba un paso al frente para echarse al respetable del Aguere a los lomos d este altar de la sagrada trinidad.

Los madrileños Against The Waves daban un poco de colorido a esta segunda jornada, tirando de unos derroteros algo desmarcados del plantel general ofrecido por el Volcano Fest en esta segunda parte. Así, los degustadores del metalcore más actualizado y sus tintes melodioso casi que por los vestigios de un post hardcore, gritaban con rebeldía en esta poblada banda armada hasta los dientes para la ocasión, con un gran elenco de músicos sobre el escenario y disfrutando de una pegada para los catadores más propios del headbanging.

Cabe destacar que en esta jornada de sábado el aforo de la planta superior del Aguere, quedó rápidamente lleno y prácticamente en su mayoría se pudo disfrutar del espectáculo desde horas más tempranas a diferencia de la jornada de viernes.

Al igual que sus compañeros de faena, El Altar Del Holocausto, los también madrileños Jardin De La Croix repetían en el mismo recinto y con la misma organizadora tres años después, siendo uno de los grandes atractivos de esta jornada sabatina. Aun saboreando el recuerdo que nos dejaron en el 2018 con los anfitriones We Were Heading North (crónica aquí), los cuatro componentes de este galimatías del universo progresivo y sus muchas conexiones instrumentales hacía otros universos sonoros, rápidamente conecto la velocidad de crucero para navegar entre ondas multicolor supersónicas, mostrando los grandes fuertes de esta banda; su técnica instrumental, su incendiario directo, y el virtuosismo de sus componentes.

Yo me he topado con muchas bandas nacionales en directo y tal vez no sea el más adecuado para decirlo, pero creo que tampoco miento a la hora de mencionar que pocas bandas pueden hacer frente a Jardin De La Croix sobre un escenario, llenándose de méritos ante un estilo prácticamente inhóspito sobre la escena estatal, o digamos la versión más polifacética de estos tíos; su huella más característica y personal. Las canciones de ese increíble viaje llamado “Circadia” (reseña aquí), su anterior y visionario “187 Steps To Cross The Universe” (reseña aquí) o su más reciente EP, “Letargo” (reseña aquí), fulminaban a los allí presentes, mostrando una descarga espectacular sin precedentes. Algunos incluso se adelantaron al paso de una versión superior con este encuentro con el público chicharrero respecto al del 2018. En este caso en cuestión, yo no estoy de acuerdo, pero que una actuación de estos Jardin De La Croix a veces cruza el umbral de las cosas más surrealistas que puede haber sobre un escenario, es algo que solo ellos lo pueden plasmar de una forma tan inverosímil. Como suelo decir, únicos en su especie…

Después de un buen empacho del elenco de bandas estatales, sin salirnos de las tierras ibéricas y tirando hacía el oeste de la misma, volvíamos nuevamente hacia la senda del desierto más familiar para nosotros. La aportación de los portugueses Miss Lava, era el gran pelotazo que tenía en el bolsillo los señores de Planet Caravan como cabezas de cartel de este evento.

Más de 15 años respaldan la carrera de estos centauros del desierto, todo unos personajes tanto dentro como fuera del escenario (agradecer su contribución y prestación para esta casa) y con conexiones como el sello de renombre para el género Small Stone Records.

Con un “Doom Machine” (reseña aquí) prácticamente como uno de los grandes madrugadores del año, Miss Lava estrenarían las canciones de su nuevo álbum sobre nuestras queridas Islas Canarias, y aunque en los primeros prolegómenos de su recital el sonido estaba algo desequilibrado, sonando la voz demasiado alta en este caso, rápidamente el equilibrio sonoro entró en escena y pistas como “The Fourth Dimension” o “The Great Divide” se postulaban como grandes espectáculo en la ya noche cerrada del Aguere.

Pletórico la labor de Johnny Lee como frontman de la banda, vitoreando continuamente sus estrechos lazos con un público que rápidamente se metió en el bolsillo. El stoner rock más estimulante y cargado de adrenalina, bombeaba con fuerza cuando entrábamos de lleno en las canciones más históricas de la banda pertenecientes al magnífico “Sonic Debris” del 2016.

La actuación de Miss Lava puso el broche de oro a esta segunda edición del Volcano Fest, muy superior a su primera entrega y evidenciando lo que todos percibimos, el claro instinto de superación de una promotora como Planet Caravan, consiguiendo cosas con un alto coste de presupuesto al tener que hacer lo impensable para que muchas bandas del continente crucen el Atlántico hasta el recóndito y escondido noroeste africano, y que el ferviente público de aquí, lejos de cualquier etiqueta con preferencia a ciertos estilos, lo disfrute de igual manera, y su entrega sea total con todas las bandas que casi sienten ese calor canario, como si estuvieran en su propia casa.

Agradecimientos infinitos por parte de un servidor hacía Maico y Félix (Planet Caravan) por este éxito, a Fernan por nuevamente acogernos en su Aguere, y siempre con ese espíritu de cordialidad y reciprocidad a la hora de ayudar a todos en el trabajo, a todas las bandas, amigos cercanos, otros más lejanos, y las diversas caras conocidas que siempre están ahí para echarte el cabe cuando sea necesario. Mención especial para una gran mano derecha en este caso como fue el técnico Paul Michael Cope, por prestarse tan rápidamente como pudo y currar estas dos jornadas con la misma pasión y entrega que denota un servidor en este aspecto. Son este tipo de cosas, las que engrandecen la escena desde dentro. La unión hace la fuerza…

 

 

 

 

 

 

Crónica: Rubén Herrera

Fotos y vídeos: Paul Michael Cope Guerra

Promotora: Planet Caravan

Sala: Aguere Cultural

Fecha: 08-05-2021

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